lunes, 3 de abril de 2017

Datos


Milhen Arnoldo Godínez Orozco
201402083

El diagnóstico es una fase o momento de los métodos de intervención social



Se trata de situar el diagnóstico dentro del proceso global de los métodos de intervención social, como es conocido. Todas las formas o modalidades de intervención social están configuradas por la integración y fusión de diferentes fases o momentos lógicos de una estrategia de actuación. Estos momentos se dan dentro de un proceso encabalgado y retroactivo. Esta estructura metódica subyacente (o estructura básica de procedimiento) comporta cuatro aspectos principales y es independiente del campo de intervención; todos ellos se relacionan con el diagnóstico, tal como expresamos en el siguiente esquema:


Estudio de investigación: que culmina en un diagnóstico de la situación-problema, que sistematiza los datos para su comprensión.
Programación: que se apoya en los resultados del diagnóstico, para formular propuestas de intervención con garantías de éxito y eficacia.
Ejecución: que tiene en cuenta el diagnóstico para establecer la estrategia operativa y la implementación de las acciones.
Evaluación: que se puede hacer sobre y en diferentes momentos del proceso, entre ellos el diagnóstico, en cuanto expresa una situación inicial que sirve como punto de referencia de la situación objetivo a la que se quiere llegar, o como elemento de comparación para valorar los cambios producidos.

Implementando dos métodos lógicos: el análisis y la síntesis. De este modo, el diagnóstico es un cuerpo de conocimientos analítico/sintéticos, pertenecientes a una realidad concreta y delimitado sobre la que se quieren realizar determinadas acciones, planificadas y con un propósito concreto, el diagnóstico se debe hacer una descripción de los elementos y aspectos integrantes de una realidad que es motivo de estudio.

Diagnostico Social



 El diagnóstico es considerado como parte de la planificación. Otros hablan de diagnóstico participativo, como si hacer un diagnóstico se redujese a conversar con la gente acerca de sus problemas, prescindiendo de técnicas o procedimientos más o menos formalizados.  La conclusión más importante o por lo menos, la más significativa que extraemos de esta nebulosa, es la necesidad de precisar el significado y alcance del diagnóstico social. Antes de introducirnos en el tratamiento de la cuestión propuesta, nos parece oportuno plantear algunas consideraciones previas que pueden ayudarnos a la comprensión de la naturaleza de un diagnóstico:

 

  • Etimología del término.
  •  El uso del concepto de diagnóstico en el campo de la medicina y su "traspaso" a las ciencias sociales y a las metodologías de intervención social.
  • El uso del término "diagnóstico" en uno de los textos fundacionales del trabajo social.
  • d. "Conocer para actuar", como principio fundamental en que se basa la necesidad de realizar un diagnóstico.
 
 El diagnóstico social es un nexo entre la investigación y la programación; tiene una función "bisagra" entre una y otra fase del proceso metodológico. Sin investigación previa, no puede haber diagnóstico (al menos, un diagnóstico medianamente serio) y, sin apoyarse en un diagnóstico, no se puede hacer una buena programación. En un estudio sobre problemas sociales, se recogen y sistematizan, se relacionan, se analizan y se interpretan datos e informaciones sobre estos problemas. En un diagnóstico, además, hay que comprender los problemas de cara a la acción. Esto supone conocer:
• Cuáles son los problemas (en un análisis sincrónico y diacrónico de los mismos), el porqué de esos problemas en una situación determinada.
• Cuál es el contexto que condiciona la situación-problema estudiada.